jueves 26 de junio de 2008

Hay humbre!

Ya les he hablado de las capas, es simple, es una especie de nivelación de reacciones ante determinados estímulos. Siempre me he sorprendido a mi misma contestando o haciendo cosas que no pensé mucho y que me resultan de una persona más brillante que yo. Es una especie de inteligencia instintiva que a veces se ve aplacada por un nivel represivo, cohibido, que se preocupa de qué debo pensar correctamente, qué debo sentir, cómo debo actuar; capa donde guardo toda mi inseguridad y que lamentablemente su presencia es más constante de lo que quisiera. Bueno, pero la cosa es que cada vez sale más esa capa que yo encuentro muy brillante para mi. Algo de eso está relacionado con la capacidad de expresarme verbalmente, pero principalmente tengo una capacidad de orientación impresionante. Si, a veces me pierdo, pero es obvio en lugares que no conozco, sin embargo siempre me las arreglo para salir airosa. Casi siempre esta capa sale más cuando estoy sola, eso porque soy floja y cuando hay alguien más, delego mentalmente cierta responsabilidad al que esta a mi lado entonces estoy menos atenta. No obstante, mi don si ha tenido presencia en situaciones públicas, la más notable fue hace un año más o menos. Con la Tammy y la Jean decidimos tipo 11 ir al cumpleaños de la Ana, a quien se le ocurrió hacer algo creativo y celebrar su cumpleaños en el Cajón del Maipo y no precisamente en un pub. El lugar creo se llamaba El Arenal (estaba en la orilla del río) y el acceso a él al parecer era ilegal. La cosa es que con las mongas planeamos ir solo un rato, para saludar a la Ana y de ahí para la casa. Sin embargo cuando llegamos allá el acceso al arenal fue tan difícil (pasar a través de una reja, caminar más o menos 15 minutos en la oscuridad por el lugar con el suelo más irregular que he conocido, ¡Hasta un canal había!) que decidimos celebrar el hecho de no quebrarnos una pierna en el trayecto y nos dedicamos a tomar de lo lindo.Yo me tomé casi todo el regalo de la Ana (un vino) y eso fue suficiente para sacarme fotos grupales, hablar sobre lo lindo que se veían las estrellas, escuchar una especie de leyenda que nunca tomamos en serio, mear entre matorrales, fumar y decirle a las mongas que las quería mucho. Pero empezó a hacer frio y se acabo el vino, entonces con las mongas decidimos partir, yo aun estaba ebria y aun no salía el sol. Como chucha volvemos – pensamos o dijimos todas. Síganme – dije con certeza. Y comencé a caminar hacia el auto con una seguridad impresionante, nunca me equivoqué, cada paso que di nos condujo a la salida y solo resbale una vez. Las mongas impresionadas y yo aún más, sin embargo más impresionante fue manejar desde el Cajón el Maipo hasta mi casa creo yo. Aunque claro, con copete manejo mejor...

Pd: Nunca más lo hago papito

domingo 15 de junio de 2008

Feliz Día!




Con lo del cambio de departamento con mi papá nos dedicamos a visualizar lo genial que será todo, más espacio básicamente y todo lo que conlleva llegar a un hogar nuevo. Lo único que frena tanto entusiasmo es el guatón Leche. Leche es un cacho, pero tiene ese encanto de las criaturas animales que enamora. Leche es un gato introvertido y apegado a mi (mamón), no se relaciona mucho con otros gatos, pero si me escucha hacer o hablar algo (solo o con otra persona) corre a sapear que pasa. Pese a su nula vida social gatuna, Leche si sale a la calle de vez en cuando, en realidad sale al patio del condominio (que es lo único que voy a extrañar), pero solo de noche y a que le aforren otros gatos. Y ahí está el problema, que viviendo en el piso 21 Leche perderá definitivamente la casi nula vida social gatuna y además no perseguirá criaturas en el patio. Le digo entonces a Pipes – deberíamos regalarlo, a alguien con patio – digo este tipo de cosas solo para escuchar a Pipes decirme que no y ver cuanto quiere al gato. El me dice que no, que veamos si se adapta primero. Bueno y así es mi padre, un hombre fuerte en todo sentido, pero que lo mueve el amor por las personas que quiere. Ha logrado todo cuanto se ha propuesto, pero está lejos de ser un tipo ambicioso, solo quiere aquello que le permita vivir a él y su familia una mejor vida, no más, no menos. Yo reconozco harto de él en mí, una lástima que no sea en los sistemático y laborioso. Pobre hombre le tocó tener los hijos más pajeros del mundo y para cagarla más, somos recapaces y reamorosos, entonces toda nuestra adolescencia fue una lucha contra nosotros y el mismo por intentar volvernos tipos estudiosos y responsables. Yo creo que tan mal no hizo la pega, y más encima le salimos rockeros y eso yo creo le fascina. Es genial tener papá rockero, porque tiene gestos tan pulentos como regalarnos entradas para recitales hasta preguntarnos por algún grupo nuevo y pedirnos que le consigamos algo de música del grupo. Para mi es el mejor compañero, nos llevamos bien en todo orden de cosas y ahora último, cuando me nota depre me pregunta si estoy bien o hace algún gesto para animarme. Amo a mi padré y cuanto soy se lo debo a él, porque me ha dado el amor y la estabilidad que necesarias para tener el tiempo para dedicarme a conocerme y tener el gusto de conocerlo a él.

Hoy, luego del comentario que le hice de Leche, sobre regalarlo me dijo –no, mejor lo faenamos y recuperamos todo lo invertido en el chanchito

Feliz día papá, gracias por tantas cosas.

viernes 13 de junio de 2008

El texto más desenfocado



Impresiona como funciona el pensamiento, como podemos cambiar de perspectiva de un minuto a otro, como una idea que nos parecía tan clara y definitiva, se vuelve un moco. Lo mismo pasa cuando uno enfoca al sacar un fotografía donde hay muchos planos. A veces estamos enfocando un sujeto y el fondo es difuso, pero basta un nuevo enfoque para descubrir que hay un fondo lleno de nueva información. Eso me ha pasado muchas veces, formas de pensar y sentir, que de pronto cambian por que alguien me ayuda, porque una situación lo gatilla o porque simplemente me pego el alcachofazo. Siempre he sido una persona que a apelado al contenido, por sobre la forma, tanto así que soy una rebelde de las formas convencionales y me gustan los “feísmos”, pero últimamente me tiene aburrida el “concepto”. En mi carrera y en la asociadas es típica la frase “¿qué quieres comunicar?”, “¿en qué concepto te basaste en tu creación?”, “la moda de este otoño esta basado en la nostalgia”, etc., pese a existir un contenido, me aburre el contenido por el contenido, siempre he visto en el arte o en la comunicación un modo para entendernos, funcionar mejor como humanos y cambiar tanta mierda que hay rondando, esta es una elección bien personal si. Por ahí la educación es por definición más filantrópica y por lo mismo me tinca más. Y porque soy así, es que a veces me parece que cuanto sueñe, cuanta ilusión construya, no se cumplirá, basta que yo la imagine para que no ocurra. Eso me pasa harto en el aspecto amoroso, quizás es en el que uno más ilusiones se hace, no así en la pega o estudios que soy harto más funcional. Yo creo que eso es la definición de pesimismo, pero de algún modo me permite seguir funcionando y no quedarme en la ensoñación (aunque haya unas que cueste sacarlas). La cosa es que el otro día le decía a Sonia que yo me compraba el kino y siempre sabía que no me lo ganaría, que casi me compraba el kino para comprobar una vez más que las cosas no funcionan con ilusiones. Por eso, me debo comprar unos tres kinos al año, Sonia en cambio se compra seguido y lamentablemente para ella siempre es una frustración no ganar nada. A veces pasa que se mezcla la funcionalidad e ilusión, ahí se complica la cosa, porque algo que te parece absolutamente funcional no se puede cumplir porque no se dan las condiciones o simplemente porque ya no depende de ti, ahí se sufre, pero un poco no más. Queda el sabor de algo que pudo ser genial, pero de repente era como jugarse un kino.