lunes 18 de mayo de 2009

Mamona




Yo cuando chiquitita fui borracha. Fue un periodo extraño, tenía trece años, a mis compañeras les habían crecido pechugas y caderas, mientras yo seguía siendo una gordita sin tetas, para que decir caderas si ni hoy tengo. Quería encajar (en ese tiempo), no me gustaba ser distinta, ellas hablaban de chicos guapos que se acercaban en los recreos o fiestas, y a mi no me daban ni la hora. Estaba condenada a sufrir, con mi personalidad infantil y mi cuerpo con las mismas características, la adolescencia iba a ser compleja. Así que para tener más llegada, era más audaz. Fumaba “a la salida” del colegio, tomaba y hablaba idioteces. Fue así como una tarde se nos ocurrió juntarnos en mi departamento para tomar un poco y luego ir a una fiesta en el Claretiano (que en paz descanse). Recuerdo haber tomado gin, cerveza y ron, todo eso mezclado con una anemia que me afectaba misteriosamente. Solo recuerdo algunas imágenes borrosas, por ejemplo yo bajando las escaleras afirmada de dos compañeras y la misma escena, pero en el metro. Cuento corto, despierto en el hospital Exequiel González, con dolor de cabeza, mi brazo apretado por la máquina que mide la presión y una enfermera diciéndome que si fuera mi mamá me sacaba la cresta. Estuve internada una noche, no sé con claridad que tan grave estuve, pero digamos que mucho para ponerle dramatismo a la cosa. Llegaron mis papás a buscarme, no decían nada y yo menos. En el auto me siento en confianza y digo - Estoy siguiendo los pasos del tata ah - mis papás se ríen.
Desde entonces mi mamá odió a mis compañeras, según su versión me dejaron botada en la calle y una señora que me pillo en la puerta de su casa llamó a mi mamá. Al lugar llegaron los pacos, pero mi mamá se las arregló para subirme en un taxi y desaparecer de la escena rápidamente. Yo como no sabía nada, no me atrevía a culpar a mis compañeras, pensaba que en su lugar quizás habría hecho lo mismo si veo a los pacos, pero sucede con las mamás que uno nunca es el culpable, siempre son “los otros”, amigos o pareja, incluso hasta tu papá, pero nunca la culpa la tiene uno. Las madres tienden a ver en uno la perfección, ante sus ojos, por cagados que estemos, siempre seremos una víctima del sistema, del amor, del trabajo, etc. No falta el amigo que ellas consideran mala junta y hacen lo posible por ensuciar más su imagen y alejarte en lo posible de aquella manzana podrida, cuando muchas es veces es uno el que está podrido. Me parece que todo eso se debe a que una falla en nosotros, es una falla de ellas como madres, quizás sienten que hicieron mal la pega y prefieren culpar al mundo que a nuestros impulsos. Yo ahora de grande fumo y tengo la impresión de que ella vive pensando en que lo dejaré, que es una costumbre momentánea y que seguro las malas juntas me lo pegaron.

miércoles 25 de febrero de 2009

Fotos




Hace tiempo que me quiero dedicar a la fotografía, desde antes de estudiar pedagogía, diseño, danza árabe, lenguas romances, cuidado prenatal, etc. , y recién este año daré el salto para profesionalizar la cosa. Hasta la fecha solo he sacado algunas fotos gratis y me entretengo actualizando el flickr. Tener flickr me ha servido para conocer harto el ambiente fotográfico, y así como en la literatura, está lleno de best seller, o sea, exitos seguros, fotógrafos que reúnen las características ganadoras, pero que a mis ojos no me entregan nada nuevo, no es que sea una obsesionada con la novedad o que vea que por ahí va la virtud, sino que a veces me parece que el arte se constituye de estas rupturas esquemáticas, que no son solo eso sino que a la vez los acompaña una visión interesante, humana, por ahí va mi interés al menos. Hace unos días me contacto un fotógrafo por flickr, trabaja en un proyecto en el cual se dedica fotografiar a mujeres tatuadas, por supuesto son desnudos. De algún modo llegó a mi y me pidió participar. Acepte de inmediato (si se trata de fotos, hay que cooperar con el gremio digo yo no), nos juntamos en un café y empezamos a conversar sobre el proyecto y a mi como me interesa lo humano comencé a preguntarle más por sus intereses vitales. En la conversación me dijo que la fotografía le comenzó a gustar, cuando descubrió las distintas miradas que podías salir de un mismo objeto. Yo le dije que yo veía en la fotografía lo contrario, que todos sacaban fotos a los mismos objetos y que muchas perspectivas no habían, que las fotos eran lindas, pero hablar de una sensibilidad distinta era otra cosa. Para mi es un tremendo tema, ante la contemplación de lo que existe no sé cómo darle al clavo para sentirme representada en las fotografías que hago y a la vez distinta al resto. Es por eso que por el momento me dedico a hacerme amiga de la cámara, a que me sirva como instrumento y sepa manipularla, sacarle el jugo. Como mi facilidad se da por los desnudos “artistoideos” me ha comenzado a agregar en flickr (como contacto) cuando gringo (en su mayoría) calentón existe, todos los días me avisan en mi correo que “clubanal” o “rey6969” me considera su contacto, como soy un alma sensible (no tengo alma, es una sensibilidad plástica) los agrego no más y me pongo a mirar con qué payasadas salen. Es probable que ustedes ya imaginen el tipo de fotografías que encuentro: eyaculaciones, macros escalofriantes, tipas de espalda con el poto paradito o de frente con las piernas bien abiertas. Les gustan mis fotos, qué puedo hacer, les darán ellos su propia utilidad. Yo me siento piropeada por mis fotos y sigo sacando fotos no más, si de eso se trata la cosa.

miércoles 17 de diciembre de 2008

Marbella Resort




Sonia: Tu abuela me preguntò si te tincarìa ir a un paseo de esos que va ella.
Yo: ¿Esos de los seniles?
Sonia: Si
Yo: en què topamos!

Asì fue como sin cachar mucho a què decìa que si, me comprometì a viajar con el par de viejas.
El lugar fue marbella, un resort que està cerca de maitencillos. Me levantè a las 6:45 con la mejor cara que pude, Sonia llamò avisando que tenìa que llevar carnet. Yo iba como acompañante de Luz Herminia (mi abuela materna) y Sonia de la Nilsa (la hermana de Herminia). El bus iba lleno de viejos, yo era la màs joven, pero seguro me veìa màs decrepito porque ayer hice un movimiento huevòn y me caguè el cuello. Andar con puros abuelos puede parecer aburrido, pero a mi me gusta. Hay en ellos, sobre todo en los que salen en estos paseos, una predisposición a gozar, incluso cada cierto tiempo en el viaje el guìa les recordaba que estaban en una edad en la que debìan disfrutar la vida, yo pensaba que en la etapa que estoy yo tambièn tengo que disfrutar, después salen varices, duelen los huesos, asì que hay que hacer algo útil con el cuerpo antes que se estropee màs. Llegamos al resort y saco mi nikon D60, con esta (pensè) voy a hacer de esas fotos artistoideas de rostros y manos de viejos en blanco y negro. Prendo la càmara y me dice que no tiene la tarjeta memoria. Conchemimare que soy pastel, pero lo asumo lueguito porque al final ni un brillo andar sacando fotos hueonas y no disfrutar las bondades del lugar (igual busquè si vendìan memorias por ahì, me pasa que me protejo con la càmara, puedo estar en el lugar màs inhóspito, pero si estoy con càmara me siento bien, lo mismo en un lugar donde estè incòmoda). Por pajarota, me prometì escribir el paseo para asì conservar el recuerdo. Me sentè con Sonia en el ùltimo asiento, desde que nos subimos ella empezò a gritar payasadas y burlarse (en buena onda) de los abuelos. Yo cada cierto rato la retaba, pero al final me reìa màs que ella y gritaba cosas màs ofensivas. Nos quedamos raja, me masacrè el cuello durmiendo en el bus, pero a la larga igual fue un sueño rico. Se les ocurre llevarnos la playa y yo aun con esperanza de encontrar memoria para la càmara le pregunto a un sujeto.

Yo: Disculpa, hola, sabes si venden tarjetas de memoria para càmaras por aquì.
El: No, difícil, quizàs en la feria, pero lo dudo. Tienes que ir a puchuncÀvi
Yo: Dònde?
El: Puchuncavì
…que onda, por què le cambia el nombre, què le pasa

Nos tiramos a tomar sol con Sonia, y no pasan 40 minutos cuando tenemos que volver al bus, nos van a dar almuerzo.
En el salòn el huebeo de dònde sentarse, quedamos separadas de las seniles, pero se nos suman una pareja de seniles, dos comadres, Sergio y el chofer.
La comida es rica y la conversación es poca. Sonia intenta hablar con Sergio y yo paro la oreja para escuchar al viejo que està màs cerca mio. Se cacha que es un viejo gozador, que debe tener una cachà de hijos y que la señora està acostumbrada escucharlo hablar del copete y de las mujeres còmo un accesorio necesario (y equivalente). El vino està rico, la cosa se pone buena. Sergio es un solteron de 37 años en busca de una mujer que lo regalonee, eso me dice cuando estamos en la piscina. Sonia le dice que le buscarà pareja y en algún momento del viaje me dice que tiene pinta de gay. Yo lo he cachado mirando mucho, asì que no lo encuentro na cola. Sobretodo después de que se volvio loco untándonos protector solar en casi todo el cuerpo, yo cacho que Sergio en su puta vida se puso al sol y esta vez lo hizo encantado de la vida, mañana seguro amanece lleno de ronchas por caliente. Jugamos bingo, el mino que anima està rico, pero es idiota, se hace el chistoso y cae mal. No ganamos nada, yo querìa un traguito. Luego la once, me como la mitad y la otra se la ofrezco a Sergio que dice el almuerzo le quedò en la muela. Nos subimos al bus, el guìa cuenta un par de chistes:

Guìa: En què se parece una viuda (con el respeto de las viudas que hay aquì) a una hormiga, saben?
Todos: noooooo
Guia: en que las dos tienen los huevos bajo tierra.

El caballero es un senil tambièn, con Sonia aplaudimos y gritamos: empelota, empelota!!!

Nos quedamos raja, me bajo a comprar flores y naranjas como el resto de las viejas. Seguimos durmiendo y despertamos escuchando KC and the sunshine band, nos miramos con los ojos legañientos y hacemos la clàsica coreografìa. Es la despertada màs estùpida de mi vida.

Y asì fue màs o menos todo, llegue al departamento con flores y 5 kilos de naranja. La espalda quemada y el dolor de cuello màs suave.

Saludos!


ps: està mal configurado el teclado, de ahì los acentos hueones, pensè en cambiarlo, pero se ve choro asì.

martes 2 de septiembre de 2008

Me considero una buena conductora, no soy llorona u obsesiva si me adelantan, intento manejar pensando en el resto, adelanto a aquellos que yo considero entorpecen el transito y subo la velocidad cuando se dan las condiciones. Llevo ya varios años manejando y he tenido más problemas con objetos inmóviles, que con los móviles (típico de mina). A la Tammy le dio un día por llamarme “Shumajer” y desde ese día que me tomo el apelativo con honor. Shumajer tiene sus propias leyes, a veces pasa semáforos en rojo cuando es muy tarde, se mete por donde no debe para llegar antes, etc. La cosa es que como Shumajer siempre pensé que mi primer parte con mi auto propio debería ser por exceso de velocidad, pero no, fue por doblar en zona prohibida. Les cuento, en el dibujo se grafica más o menos la cosa. Iba yo a dejar a la Tammy y para eso debía meterme en la gran avenida hacia el sur viniendo de la caletera de Vespucio. Se supone que el movimiento correcto a hacer era el que esta indicado con la flecha azul, pero para ahorrarme el tiempo perdido y el peligro que significa pasar de tercera a primera pista con autos que vienen saliendo de la autopista decidí seguir el recorrido naranja y ahí justo, donde esta la flecha naranja estaban ellos.

Paco: Señorita, usted sabe que no puede doblar por aquí?
Yo: Si (ahí empezó la caga), pero es que doblar en el otro lado es mucho más peligroso y acá no le hago daño a nadie.
Paco: Pero por algo los ingenieros del transito lo hicieron así
Yo: (los ingenieros del transito hacen puras weas) bueno, pero no es tan grave tampoco.
Paco: Usted sabe que puede causar graves accidentes al doblar por ahí?
Yo: Pero si es otra pista, ni siquiera uno viene en velocidad y yo me fije bien antes de doblar, de otro modo no lo hago.
Paco: Es que si todo el mundo decide actuar como usted esto sería un caos.
Yo: ya bueeeeno, si me quiere sacar el parte sáaaaquemelo, si quiere sacarlo sáquelo, ya sáquelo.

Me sacó el parte, salió 30 lucas. Nunca más doblo por ahí y menos le llevo la contra a un paco.

No sé como no le hice caso al maestro para sacarse partes, el señor “chupa picos” de pacos (con todo respeto) mi papá. Toda una vida mirando como se sacaba los partes y yo no aprendí nada. Mi papá se tira al suelo al tiro, asume las culpas, dice que no se dio cuenta, inventa alguna chiva, llama al paco “Mi carabinero”, llora y dice que trabaja para el ministerio de hacienda como último recurso. Nosotros siempre en el auto esperándolos pensando: “puta que mala suerte, se va a enojar Pipes”. Y el llega serio, se acomoda, parte el auto y se caga de la risa porque el paco le dijo que nunca más. Eso es lo que hay que hacer, otra cosa, una estupidez como la mía por ejemplo es fatal.

Con Goldberg siempre nos reímos de Pipes, decimos que es “chupa picos”, pero lo decimos de picados, porque nos han sacados buenos partes a los dos. Recuerdo que una vez Goldberg se salvo de uno, venia a 80 creo por departamental y lo pararon los pacos. Goldberg superaba los limites establecidos y lo detuvieron junto a otro sujeto, la cosa es que este otro sujeto comenzó a protestar y tenía a los pacos tan molestos que cuando llegó el momento de hablar con Goldberg y al notar su resignación y pasividad, lo perdonaron, rajazo de Goldberg.

miércoles 20 de agosto de 2008

Quién tiene más pifias!



Yo creo que si hubiera nacido en el tiempo de las cavernas mi tribu ya me habría dejado botada, usado para probar algún alimento desconocido o quizás sacrificado. Es que con 27 años y tanta pifia es extraña la cosa. Recién fui al otorrino, se supone mis oídos acumulan cera (si que sexy) por que así no más nací y cada cierto tiempo tendré que ir a que me destapen (si, suena feo). Esta vez fue doloroso, pero es mejor que andar escuchando a medias. Ojo malo, oído malo, rodilla mala, cabeza chiflá, mala cosa.

Caminando con Sonia desde el consalud nos cruzamos con unos “elderes”, o sea mormones. Sonia me decía que le caían mal, que eran hostigosos y que alguna vez su ex garzona (la Aurora) le había comentado que estaban enamorados de ella, según esta garzona todos estaban enamorados de ella y conociendola, creanme, es muy difícil que aquello sea cierto. La cosa es que recordé los tiempos en los cuales aún vivía con Goldberg, eran tiempos tranquilos, de tocar guitarra, escuchar música, jugar play y hablar payasadas. En uno de esos paradisíacos días se les ocurrió a un par de mormones venir a nuestro departamento, motivados seguro porque son nuestro vecinos, es decir, hay un nido de ellos en nuestro condominio. Nos pidieron entrar para conversarnos, nosotros decidimos abrirles las puertas de nuestro paraíso (por ocio, curiosidad y buena onda). Sacaron unos libritos y comenzaron a narrarnos el cuento, Goldberg con la guitarra en la mano me miraba de vez cuando mientras escuchábamos con atención. Termina el discurso y ambos les decimos que no creemos en nada, que están perdiendo el tiempo con nosotros. Insisten. Volvemos a repetir que pierden el tiempo y parece que al fin entienden. Entonces la conversación se vuelve más humana y menos divina, nos enteramos del lugar donde viven en USA, las cosas que suelen hacer, cómo es la pega y entonces lo esencial, el tipo de música que les gusta. Uno de ellos, nos menciona varios grupos de música que nosotros conocemos y que nos gustan, la conversa se pone entrete y el otro Elder no hace más que resignarse. Al final termina el "Elder" buena onda tocando guitarra y cantando algún tema de Incubus, diciéndonos que si no estuviera metido en eso, se dedicaría a la música. Que ellos no podían compatibilizar ambas cosas, nos miramos los tres y levantamos los hombros, todos lo sentimos. El otro Elder nos deja unos folletos para que los leamos y meditemos al respecto, le decimos que no pierda el tiempo, que si quieren vienen pero para conversar, quizás hablar de música.

viernes 11 de julio de 2008

Y qué tanto!?

Por lo general soy una persona apacible, sin embargo siempre he vislumbrado en mi interior un ser mucho más confrontador y apasionado. Mi cáscara es desinteresada y desprendida, pero íntimamente la cosa es distinta. Ahora comprendo que desde pequeña vivo encerrada en mi misma intentando hacer que estás dos versiones de mi cohabiten. Más pequeña era definitivamente más confrontadora, pero con el tiempo, los retos y enfrentamientos, derivé en esta nueva versión más pasiva y que elude la confrontación. Al final vivo concentrada en mi misma, los demás y todo lo que los rodea nunca es el tema, soy yo y mis pugnas internas frente a lo que sea. A veces, cuando intento ir de frente, cuando ese ser apasionado sale y deja el caos, me duele más el peso de ese “te dije” de la otra versión de mí que las consecuencias de su aparición. Necesito un concilio o de lo contrario seguiré gastando energía en vano. El ser pasivo domina, pero el otro aparece en algunas ocasiones y en cierto sentido me alegra cuando lo hace. Si, porque el tema que lo hace revelarse es la música, del último tiempo, haciendo una revisión, las grandes discusiones que he tenido han sido por motivos musicales. Y no es falta de tolerancia, es la defensa infructuosa de lo que a uno le gusta, no hay discusión más inútil que aquella basada en gustos o elecciones. Con la música, mi música, soy conservadora, quiero que mantenga sus raíces porque las amo, porque en ellas está puesto todo lo que es significativo para mí, que las critiquen es una crítica directa contra mí. De las que recuerdo, ahí van: con un amigo comíamos en un restaurant de comida china, de pronto de música ambiental, una mina canta, su voz es dulce, linda, femenina, la letra (en inglés) parece ser la confesión de un amor desmesurado. Le digo a este amigo entonces que me carga lo que comunican ese tipo de cantantes y canciones, minas ricas, enamoradas dispuestas a satisfacer a locos y sin otro tipo de ocupaciones. Por supuesto mi postura era hostil, sobre todo cuando me dice que su polola ama el tema. Otra vez que recuerdo fue con Pipes y Tito, ellos decían que era mejor la versión de knockin' on heaven's door de los Guns, y yo decía que el tema es de un tipo que está frente a las puertas del cielo golpeándolas, es un tema depresivo, de alguien que ve todo oscuro y la versión de Clapton transmitía mejor eso, era más depresiva y no rockerosa. Después, hace poco con el Terrícola discutíamos sobre los unplugged. Yo decía que me parecía se había chacreado el concepto, que hasta Ricky Martín tenía uno. El Terrícola decía que por qué no, que el colizon ese (palabras mías) era un producto y también podía tener una versión acústica de sus temas. Al final los dos teníamos algo de razón, yo defendía la tradición del unplugged, sus inicios, el Terrícola en cambio (que nunca vio mtv) veía el fenómeno como es en la actualidad. El quiebre con el Andrés fue por lo mismo, no fue la música la culpable, pero si la que detonó todo. Un día, un conflictivo día, me dijo que mi música lo alteraba, si bien estaba la rabia de por medio, eso me dolió. Después con humor le comentaba yo a Goldberg, mi compinche musical – Me dijo que lo alteraban los Foo Fighters po hermano – pero me seguía doliendo. Dedico este texto a todos aquellos a los cuales alcé la voz y cambie de tono, mis sinceras disculpas.

Pd: ¡Viva Foo Fighters! , ¡Ricky Martín es como el nepe!, Grande Clapton, Me cargan las minas mamonas, Grande Tool… ¡ah y Tool no tiene nada que ver con Opeth , quien diga lo contrario no sabe de que se trata Tool!

jueves 3 de julio de 2008

Relatos

Siempre me he fijado en el modo en que se expresan verbalmente las personas, no para calificarlas, no para decir si lo hacen bien o mal, sino que para caracterizarlas, para encontrar en ellas palabras, tonos, frases, etc., que me hagan recordarlas o que incluso me den más información de cómo son (por último para coleccionar). La formas de hablar son contagiosas, cuando uno ve a alguien muy seguido contrae algunas muletillas, tonos, frases, palabras etc., es casi siempre algo imperceptible, yo si me doy cuenta. Tengo mi colección de palabras y las pego, como por ejemplo “qué rudo”. Cuando viajé a España hace unos años la amenaza del tono y ritmo español eran fuertes, los españoles más encima hablan refuerte y es contagioso, estás inserto en un mundo cojonudo y se pega. Pese a eso, no se me contagió palabra alguna, sin embargo el Diego y Goldberg si lo hicieron, recuerdo que decían “vale” a cada rato, a mi me daba risa y pensaba en si en mis palabras habrían vestigios españolazos.
Otra cosa sucede cuando escucho a gente del sur de Chile, ahí soy permeable, es automático, se me pega en segundos, los busco para poder hablar con ese todo de voz, usando ese tipo de palabras, etc. Yo creo que eso es porque mis abuelos de allá vienen y las palabras que decían cuando era pequeña me sorprendían y maravillaba luego saber que significado guardaban. De ellos aprendí mucho. Recuerdo también a un compañero de la Mayor, el Claudio, él era del sur, de la Unión, y recuerdo el mismo fenómeno, yo hablando con el mismo ritmo y tono suyo, lo mismo le pasaba a la Claudia por lo demás, otra compañera con la cual comentamos dicho fenómeno. Hoy está de visita en mi casa una amiga de mi mamá que es de Cobquecura (¿conoce usted el lugar?) y me encanta escucharla. Hacerla reír con mi mezcla de santiaguismos con tono sureño. Yo creo que me fijo en como hablan las personas porque para mi son como un relato andante y así cómo me gustan las novelas, me gusta la gente del sur. Ahora hay olor a cazuelita en el departamento, ta madre que rico.