La vida es tediosa y nosotros, occidentales, le tenemos miedo al aburrimiento, así que llenamos nuestra vida de cosas, creamos mitos o nos refugiamos en la ciencia, nos enamoramos perdidamente justo de quien más nos atormenta (porque nos permite olvidar el aburrimiento), vamos al mall o al cine, etc. Con esto recuerdo una parte de un tema de tool…
Why can't we not be sober?
I just want to start this over
And why can't we drink forever?
I just want to start this over
Traduciéndolo bien vulgarmente, dice algo así como: ¿por qué tenemos que estar sobrios?, ¿por qué no podemos tomar por siempre? Yo creo que por ahí va la gracia de tomar, nos arranca un poco de ese aburrimiento. De acuerdo a esto y a las últimas conclusiones que he sacado respecto al amor o mejor dicho al enamoramiento veo cierta relación. Me parece que donde mire, estar enamorado es un asunto absolutamente manejado por el ego , por nuestra autoestima , (entonces por supuesto se escapa de toda lógica) , me parece que pocas veces amamos a quien más se parece a nosotros o comparte nuestros gustos, o sea, no buscamos aquellas personas con la cual disfrutar la vida sería más fácil, sino todo lo contrario, nos obsesionamos con esas personas que toman nuestro corazón (que nosotros entregamos, a veces incluso de mala gana) lo miran un poco mientras sonrien, lo huelen y lo echan a un lado. Y claro, visto así, en frio, no cuesta nada decir – yo no soy de esos – pero "bullshit", échele una mirada a sus relaciones, examine su ego y verá. ¿Qué pasa si esto no ocurre? Nos aburrimos. Cuando veo el amor bajo este prisma, es que valoro el arte (Cuanto más conozco a la gente, más quiero a mi perro).Alguna vez le dije alguien que la única mierda por la cual valía la pena vivir era el arte. Hoy recordé esa frase y me regocijé con ella. ¡Puta que es lindo el arte!, ¡puta que es linda la música particularmente! ¿Han escuchado un disco y pensado inmediatamente que las personas que hicieron esa música la hicieron con amor? A mí me ha pasado muchas veces, lamentablemente con pocos grupos actuales. Ocurre que la obra de arte, está por sobre el autor y sale al mundo a comunicar un mensaje revestido de “belleza”, o sea, cualquiera sea la intención de un artista (conseguir amantes, poder, dinero, fama, etc) la obra de arte, en sí, es inocente de todo rastro de ego, de ahí la genialidad del arte, viene para ser vista, para agradar, para ser compartida, para ser interpretada por cada uno de los sujetos que los perciben y para no pertenecer a ni uno de ellos tampoco. Lo más maravilloso es que existe una infinidad de música (arte en general) cargada de belleza y llena de significados por descubrir, o sea, chiquillos, harta tarea como para no aburrirse. ¡Así mismo quiero amar yo! Quiero disfrutar con mis sentidos, quiero admirar, quiero sentirme agradada, quiero ver a la persona que amo como solo yo podría verla, quiero cada día descubrir la infinidad de vínculos que esa persona tiene con otras, quiero conocer y entender todo lo que hace, siente y piensa (y…¡¡¡¡¡ sexo, sexo, sexo!!!!) . Pero, por el momento, me quedo con el arte.