martes 28 de agosto de 2007

"Periscopio al aire"

Ocurre un fenómeno muy extraño, me han dicho que busco calentar a la gente cuando les mando fotos mías semidesnuda. Lo extraño del fenómeno es que solo me lo ha dicho una persona, yo me pregunto, pensará el resto lo mismo, seré tan inocente que mientras todos me consideran cachonda yo ando por la vida pensándome monga. La verdad es que pese a que bromeo con la idea (con mis mongas) jamás me he pensado o sentido sexy, incluso creo que soy tan sexy como cualquier varón, ¡eso es!, no me veo como una niña en el erótico, sino como un hombre. Incluso, cuando me han dicho comentarios alabando mis pechugas (que finos comentarios) yo solo he pensado ¿pero si son tetas no más?. La verdad es que no uso (como primera herramienta) ni una parte de mi cuerpo para seducir, eso quizás porque a mi no me seducen esas cosas, sino más bien modos de pensar, de actuar, etc., eso no quiere decir que cuando veo un buen espécimen del sexo masculino no me pongo cocoroca, pero pienso eso, es solo un cuerpo, una cosa que viene con uno, heredada. Si la gente me pide fotos del Leche, se las mando, tal cual como aquellas en que sale alguna presa mía. Qué harán con la foto, cosa de ellos, ya he tenido malas experiencias con eso, pero no cambiaré mi modo mongo de actuar por ello. No tengo nada que perder, no soy orgullosa, no me molesta quedar como puta, vivo desde mi hacia el resto y mientras en mi esté todo bien, estamos al otro lado. Yo creo que eso de ser como un hombre en la manifestación erótica corporal (que nombre más feo, pero se cacha la idea) lo saqué por haber crecido con tanto hombre. María tres cocos me decían incluso, más encima mis papás se separaron cuando tenía 13 años, así que viví mi pubertad y adolescencia sin una presencia femenina de peso ( La de Goldberg no más JA!!!). Una vez incluso, cuenta mi mamá, que pedí un pene de regalo; claro pues, si aquellos que me rodeaban tenían uno, meaban en cualquier parte y podían mostrar sus presas con libertad, en cambio yo no, porque soy señorita tengo vagina y las vaginas son imanes que atraen la atención de pedófilos, degenerados y abusadores (¡si es una vagina no más!). Recuerdo una ocasión especial, estábamos todos en la quebrada de Córdova (un lugar donde íbamos a cazar pirgüines y nadar como ellos), cuando digo todos me refiero, por supuesto, a puros hombres: mi papá, hermano, tío y primos. A mi tío (a quien dedico este texto) le dio por quitarse el traje de baño, nadar de espalda y decir “periscopio al aire”. Falta que alguien se empelote, para que a todos les empiece a molestar la ropa, entonces todos hicieron lo mismo y ante mis ojos vi unos 5 periscopios al aire. Por supuesto yo no hice lo mismo (por carecer de lo esencial), pero recuerdo ese momento sin pudor, sin escandalizarme, absolutamente natural, contemplando como se iban liberando de esos trajes de baños que se inflaban bajo el agua. Sucede que el inventor del “periscopio al aire” estuvo de cumpleaños hace unos días, el es mi padrino y junto con quererlo mucho lo admiro. Me jugó hartas malas pasadas cuando niña, una vez me dijo que era un pedazo de cráneo un trozo de una planta que pillé junto a la carretera, por supuesto me horroricé, boté el pedazo y me lavé las manos con jabón hasta que se me arrugaron los dedos. Otra vez que le ofrecí galletas me dijo que no quería porque salían gusanos. Y así, hay muchas como esa. Quiero yo a este hombre, admiro su inteligencia, su sensibilidad y pese a las malas jugadas, su humor mordaz. Feliz cumpleaños padrino, gracias por el rock, por el blues, por la literatura, por el humor, por el ipod, por el auto, por las formula 1 en las mañana, por laguna verde, por la fotografía, por el amor.
En la foto el Terrícola junto a Goldberg

jueves 23 de agosto de 2007

Hoy la Tammy me mostró su sapo


Bien, como me desaparecí sin dar razones, ahora me siento con la obligación de enmendar mi error con un compromiso. Estamos en un momento histórico en el cual la gente ya no quiere compromisos, yo no soy la excepción, sin embargo me gusta desafiarme cuando la situación lo amerita así que aquí viene:

“Me comprometo a publicar algo nuevo todos los miércoles, de no ser así, avisaré con antelación dicha falta”

Listo, empecemos ahora mesmo!!!

Cuando era pequeña era muy fastidiosa (aun lo soy), era el tipo de “cabra chica” que si quería algo molestaba hasta conseguirlo, despertaba temprano hinchando las pelotas a mi papá, comía jugo seco y quedaba con la lengua roja, no me gustaba bañarme, era “pintamonos”, no dejaba que me sacaran los mocos, quería plata solo para comprar algo, le pegaba a los animales (los vestía y peinaba), mentía, me sacaba malas notas, era inquieta, etc., en cambio mi hermano era un ángel. Mi hermano era el tipo de hijo que toda madre quiere tener: medio rubiecito, tranquilito, podía ver televisión todo el día y en paz, no pedía cosas, etc., o sea, un amor. Fui creciendo con la idea de que mi impulsividad y energía, era mala cosa, que lo ideal, era ser tranquilo y en lo posible no meter mucho ruido. Me sentía como el patito feo, así de rudo. Entonces, en la adolescencia me transforme en aquello que todos querían (eso pensaba yo), una cabra piola cuyo único interés era desarrollarse intelectualmente para ganar un espacio en el mundo de los adultos. No era una mala idea, pero si un camino incorrecto. Hoy descubro eso.

Vivimos rodeados de variada información (proveniente de diversas fuentes) que nos dice qué hacer y cómo hacerlo, y frente a eso, es muy fácil equivocarnos. “No te comprometas”, “No te cortes el pelo”, “No lo llames”, “Pásala bien”, “No lo pesques”, “Usa esa ropa”, etc., Me parece que mucha de esa información (alguna dictada incluso por uno mismo) lo único que consigue es construir un muro entre nosotros y las demás personas. Todo este tiempo, pensé que lo correcto era cerrarse, si algo no salía a mi favor lo correcto y más sano era olvidarlo, si la vida me jugaba una y otra vez una mala pasada (del mismo tipo), entonces yo debía cerrar esa puerta y seguir otro camino. Todo aquello que hiciera asomarse mi lado más vulnerable, era digno de cuidado y debía ser ocultado. Sin embargo, hoy comprendo que no es ese el camino (el mío al menos), que la verdadera fortaleza no está en la capacidad para arrancar, ignorar y olvidar, sino en la capacidad de transformación, de aceptar los cambios y lograr sacar de ello una lección. Es decir, de sumar una experiencia a muchas más para entonces ir calibrando nuestras vidas hacia aquello que queremos ser, que queremos lograr. Fue un error opacar mi impulsividad, creo que me ha acarreado varios problemas, como tener la apariencia de una persona tranquila, pero ser una persona absolutamente ansiosa, no fue justo, pero si lo pienso bien, quizás el poder expresarme de este modo, es gracias a aquella injusticia.

No más orgullos y querer parecer rudos, no nos creamos solos en un mar de personas, sino todo lo contrario. Veamos en nosotros el mundo, comprendamos que somos todos parte de la misma cosa, ¡una mierda!, pero una absurdamente bella finalmente.

El título lo justifica la foto

Saludos mi cabra linda, gracias por tanta belleza junta.

sábado 18 de agosto de 2007

Movimiento revolucionario anti "pelolais"



Mongas!!! no las pillé temprano, así que les dejo un mensaje en este espacio.


La tocata (como ya les había dicho) es hoy. La dirección es "av. la florida 9365", pero la idea es que lleguemos juntas para que no nos afilen, al menos, no tan temprano, así que podrían llegar primero a mi hogar y de ahí partimos juntas ¿qué talca?. Con que lleguen acá tipo 9 o no se, ahí lo dejo a su criterio


Recuerden llevar camaras!!!


Besos mongas mías, las adoro!!!

viernes 17 de agosto de 2007

La Pelada

El blog está tan o más pelado que la dueña!!!

Ambos obedecen a la necesidad de mandar un rato todo a la chucha, pero de a poco crece el pelo y de a poco lleno el blog.

Saludos