Ocurre un fenómeno muy extraño, me han dicho que busco calentar a la gente cuando les mando fotos mías semidesnuda. Lo extraño del fenómeno es que solo me lo ha dicho una persona, yo me pregunto, pensará el resto lo mismo, seré tan inocente que mientras todos me consideran cachonda yo ando por la vida pensándome monga. La verdad es que pese a que bromeo con la idea (con mis mongas) jamás me he pensado o sentido sexy, incluso creo que soy tan sexy como cualquier varón, ¡eso es!, no me veo como una niña en el erótico, sino como un hombre. Incluso, cuando me han dicho comentarios alabando mis pechugas (que finos comentarios) yo solo he pensado ¿pero si son tetas no más?. La verdad es que no uso (como primera herramienta) ni una parte de mi cuerpo para seducir, eso quizás porque a mi no me seducen esas cosas, sino más bien modos de pensar, de actuar, etc., eso no quiere decir que cuando veo un buen espécimen del sexo masculino no me pongo cocoroca, pero pienso eso, es solo un cuerpo, una cosa que viene con uno, heredada. Si la gente me pide fotos del Leche, se las mando, tal cual como aquellas en que sale alguna presa mía. Qué harán con la foto, cosa de ellos, ya he tenido malas experiencias con eso, pero no cambiaré mi modo mongo de actuar por ello. No tengo nada que perder, no soy orgullosa, no me molesta quedar como puta, vivo desde mi hacia el resto y mientras en mi esté todo bien, estamos al otro lado. Yo creo que eso de ser como un hombre en la manifestación erótica corporal (que nombre más feo, pero se cacha la idea) lo saqué por haber crecido con tanto hombre. María tres cocos me decían incluso, más encima mis papás se separaron cuando tenía 13 años, así que viví mi pubertad y adolescencia sin una presencia femenina de peso ( La de Goldberg no más JA!!!). Una vez incluso, cuenta mi mamá, que pedí un pene de regalo; claro pues, si aquellos que me rodeaban tenían uno, meaban en cualquier parte y podían mostrar sus presas con libertad, en cambio yo no, porque soy señorita tengo vagina y las vaginas son imanes que atraen la atención de pedófilos, degenerados y abusadores (¡si es una vagina no más!). Recuerdo una ocasión especial, estábamos todos en la quebrada de Córdova (un lugar donde íbamos a cazar pirgüines y nadar como ellos), cuando digo todos me refiero, por supuesto, a puros hombres: mi papá, hermano, tío y primos. A mi tío (a quien dedico este texto) le dio por quitarse el traje de baño, nadar de espalda y decir “periscopio al aire”. Falta que alguien se empelote, para que a todos les empiece a molestar la ropa, entonces todos hicieron lo mismo y ante mis ojos vi unos 5 periscopios al aire. Por supuesto yo no hice lo mismo (por carecer de lo esencial), pero recuerdo ese momento sin pudor, sin escandalizarme, absolutamente natural, contemplando como se iban liberando de esos trajes de baños que se inflaban bajo el agua. Sucede que el inventor del “periscopio al aire” estuvo de cumpleaños hace unos días, el es mi padrino y junto con quererlo mucho lo admiro. Me jugó hartas malas pasadas cuando niña, una vez me dijo que era un pedazo de cráneo un trozo de una planta que pillé junto a la carretera, por supuesto me horroricé, boté el pedazo y me lavé las manos con jabón hasta que se me arrugaron los dedos. Otra vez que le ofrecí galletas me dijo que no quería porque salían gusanos. Y así, hay muchas como esa. Quiero yo a este hombre, admiro su inteligencia, su sensibilidad y pese a las malas jugadas, su humor mordaz. Feliz cumpleaños padrino, gracias por el rock, por el blues, por la literatura, por el humor, por el ipod, por el auto, por las formula 1 en las mañana, por laguna verde, por la fotografía, por el amor. En la foto el Terrícola junto a Goldberg