domingo 27 de abril de 2008

Lenta pero segura



Nunca he sido precoz, bajo ninguna perspectiva, de pensamiento incluso me considero bastante lenta o como la media, tirando para merme si. Me sorprende a veces pensar que entre humanos todo se basa en quién sabe más, tarea ilusa y atractiva a la vez pues siempre habrá alguien que sepa más y alguien que sepa menos que uno, como en todo. Quizás mi modo de acceder al conocimiento es lento, me cuesta entender por lecturas o consejos, es inevitable, tengo que vivirlo yo misma, sentirlo; de ahí que mi tipo de lectura favorita sea la novela, porque son eso, vida: personajes, problemas, lugares, etc., o los ensayos que suelen ser reflexión respecto a la misma. No confío en los datos, en la información cuyo sentido se basa en establecer su veracidad, pues me parece una tarea infructuosa. Cuando era más pequeña (y aun hoy), me resultaba aji en el poto que alguien me dijera algo que yo no sabía y que se supone con el tiempo y la experiencia sabría, y creo que en cierta medida eso me caracteriza bastante, tanto en mi porfía ante la ayuda, como en la búsqueda incansable de un conocimiento forjado por mi misma. No sé con precisión cuando comencé a funcionar así, pero hoy recuerdo un dialogo que tuve una vez con un compañero de carrera. Era este un compañero, de esos que la jotean a una del modo intelectual, o sea, una lata (ahora que lo pienso, me pasa bien seguido eso a mi, no que me joteen, sino que lo hagan de modo intelectualoso). Le gustaba llevarme la contra y mostrarme la versión “racional” y masculina de las cosas. Una vez entonces le dije…

Yo: Sabes, es imposible escaparse del egocentrismo, hasta por una razón física. El mundo existe y tu (maldito gusano) existes también, simplemente porque yo estoy aquí para percibirte. Si yo no estoy, si yo no me entero de nada, entonces tú desapareces.

El gil: ¡Pero qué egocéntrica!, ¿cómo el mundo va a ser creado para ti?

Yo: No po merme, a lo que me refiero es una cosa de percepción, no digo que el mundo esté bajo mi control y que su funcionar dependa de mí, solo que la historia se narra en la medida en que exista alguien que la escuche. La hueá es re obvia

Desde ese minuto yo creo que comencé a ver la existencia como una gran ficción, como un gran cuento en el cual conviven distintas versiones, distintos seres percibiendo y a su propio modo, o sea, es una novela. Recuerdo que en ese minuto me sentí sola y a la vez sentí una curiosidad tremenda por conocer como percibían los demás el mismo cuento.

jueves 24 de abril de 2008

Ser monga la llea


Desde que soy estrábica que me parcho un ojo una hora cada día, es en esos momentos de idiotez motriz en los cuales me siento a escribir ahora último…

Sacando fotos me he dado cuenta de que existen dos tipos de personas: aquellos que sonríen o se ponen serios, pero que como resultado presentan una cara decente y aquellos que hacen una mueca, sacan la lengua o que básicamente hacen alguna estupidez. Este modo de clasificar podrá parecer innecesario y sin mucha incidencia, pero para mi la diferencia marca tipos de personas, es decir, si me pongo a pensar en todos aquellos que salen bien y los que salen en actitud monga, veo cosas en común entre las personas de cada grupo. La fotografía, vista bajo la perspectiva que sea, significa fijar un momento en la memoria, un instante al cual poder recurrir y por lo mismo se vuelve testimonio de la realidad. Sacarse una foto mogna, significa elegir el desperfilamiento, es una manifestación de repudio a la estética convencional y por lo mismo la gente que sale así suele ser gente mucho menos preocupada de su apariencia, que se atreve más a hacer el ridículo y eso me gusta. Yo soy más de salir con caras tontas, mis monguitas bien lo saben. Me gusta ese desprendimiento del que dirán de mi, no siento deseos de ser cool o de lucir sexy, prefiero que alguien vea la foto y se ria, eso es mucho más valioso para mi, sin embargo muchos de ustedes sabrán de mis fotos, mis piluchismos y pensarán que me contradigo, pero no es así, esas fotos son así porque están en otro contexto, no se trata de mi, se trata de hacer una buena foto bajo ciertos criterios más artistoideos quizás, pero no soy yo, es una modelo o tal vez la modelo de la Tammy que es lo único que tenemos como para practicar y promocionar nuestro trabajo. Por último, lo tomo como otra renuncia, a querer parecer despreocupada de la estética, a ser una rebelde de ella, pues como dije antes, lo vital no es que los demás sepan como soy yo, sino que vean una buena foto. Es una lástima cuando lo interpretan como mensaje mío, pero comprendo que el desfase interpretativo. Una foto monga de regalo, de las magistrales!

jueves 17 de abril de 2008

Center Shop




En el verano, en el final de las vacaciones, estuve trabajando en la shopería de mi mamá. Mis tareas eran bien básicas en realidad, la caja, lavar vasos, atender, servir shops, piscolas, etc. , una vez no más hice un par de churrascos italianos y me quedaron ricos según los comensales (mi propia madre, lo que hace bastante poco objetiva la apreciación). Estar en la shopería en la semana significaba atender a un par de borrachos frecuentes, cambiar monedas de $100 para el wurlitzer, lavar y esperar, esencialmente esperar. Otra cosa eran los fines de semana, el viernes era caótico, era como hacer un manso carrete, con mucho shop, harta bulla, harta música, pero no conoces a nadie, debes atender a todos, y lo mejor de todo, cobras. Son entretenidos esos días, no hay tiempo para pensar, solo hacer, pasar una cerveza, servir un pitcher, lavar vasos, churrasco, completos, lavar vasos, etc. Se pasa el tiempo rápido y con suerte alcanzábamos a hablar algo con mi madre. Mi mamá una vez me dijo – Viste, si es ruda la pega, no es poca cosa – Yo le dije – pero mamá, siempre he pensado que es rudo lo que haces, que requiere cojones – y ella contestó – ah yo pensé que ustedes lo miraban a huevo. Toda una vida mi mamá pensando eso, que ganas de haber tenido ese dialogo antes y haberle aclarado la película hace rato. Cada trabajo que implique una destreza, voluntad, un arte (entendido como modo de hacer tal cosa), una sensibilidad en potencia, es pulento para mi, sobre todo si yo no me siento capaz de hacerlo. Mi mamá hace 20 años que atiende borrachos en una shopería en la Pintana y eso para mi es admirable , no porque me guste tanto el shop, sino porque requiere cojones, paciencia, fortaleza, mil cosas que yo en mi mundo de profesora – estudiante - mujer - joven - de clase media no vivo. Allá siempre aparecen chiflados, es impresionante la cantidad que aparecen, cada uno más raro que otro, entran a pedir plata. La cosa es que cada vez que entra uno, mi mamá le echa la espantá y los locos salen corriendo casi. A mi me impresiona verla, tan sexona ella, cocoroca y sacando a los chiflados así de fácil. Un día me dejó a cargo de la shopería, solo yo y la Angela (la garzona nueva) debíamos velar por el funcionamiento del Center Shop. Yo pensé al toque – ojala no entre ningún chiflado. Y como el pensamiento es poderoso y mueve multitudes apareció uno, el más raro de todos. Miro a la Angela y le digo – chucha que hacemos – la Angela levanta los hombros – entonces yo alzo mi voz y digo – ehhhh …mmm…ehhh mmmm ya váyase . Por supuesto el chiflado ni se inmuto, la Angela intento lo mismo y nada, el loco seguía pidiendo plata. Se acerca al mesón, hacia nosotras y nos pide pan, nos miramos y le damos un pedazo que quedó del almuerzo , yo pienso, que chucha hago si entra este chiflado, ¿le pego?. El chiflado se quedó pegado 10 minutos mirándonos y se fue. Yo respiré aliviada. Cuando llegó Sonia le conté el suceso y le pregunté – Oye y por qué te hacen caso a ti y a mi ni me pesco? – y ella por supuesto contestó lo que yo esperaba escuchar – es que les he sacado la cresta con un palo que hay en el baño- Ruda ella ah.

sábado 12 de abril de 2008

La teoría de las capas



Esta teoría seguro ya existe y hasta es una verdad absoluta, algún sicólogo podrá educarme al respecto, lo único que vengo a hacer yo, es reflejar lo aprendido viviendo (y no leyendo) y tratar de expresarlo de un modo didáctico. Me gusta lo didáctico, lo claro, ordenado y sencillo, por lo mismo soy una persona de analogías más que de metáforas. Con mi madre el otro día concordábamos respecto a la teoría de las capas, estas no son más que distintos niveles de conciencia humana. Existe una capa más externa, que es la que se relaciona con el resto, que es más racional, tiene sentido común, control, voluntad, etc. Sin embargo existe otra capa escondida, que no filtra, solo siente. Entonces, cuando la capa externa a veces dice – no dale, no me molesta tal o cual cosa - la capa interna le toma el peso emocional a lo vivido, siente pena, rabia, alegría, etc. Esa es básicamente la teoría de las capas, por lo general la interna es mucho más sensible a los traumas, persuasiones publicitarias, etc. En cambio la externa es mucho más medida y por lo mismo es mucho más respetada, sobretodo por los hombres. Los cambios hormonales nos hacen a las niñas mostrar más esa capa interna. El problema radica, en que la capa interna no olvida, va sumando, acumula, por eso la sensibilidad a los traumas. Lo ideal entiendo yo en este punto de mi vida, es dialogar con ambas capas, manejar en un mismo nivel de entendimiento a las dos, evaluar como actúan ambas antes ciertos sucesos y concluir, etc., llevar una vida en la cual la más grande investigación por hacer sea la de uno mismo. Eso hago yo al menos y pese a ser una actividad centrada en uno mismo, me parece lo más filantrópico por hacer.

lunes 7 de abril de 2008

La Bizca




Tengo 27 años y recién descubrí que sufro de estrabismo. Menciono la edad, porque el ideal es detectar el estrabismo antes de los 5 años y máximo los 7, o sea, saquen la cuenta. Se supone que después de esa edad se vuelve todo más complejo e incluso puede ser irreversible. Mi mamá se dio cuenta, tarde si. Le tomé unas fotos piluchonas hace un tiempo y notó algo extraño en el modo en que miraba la pantalla, en ese periodo yo me andaba mareando sin razón y me dolía la cabeza de vez en cuando, así que partí al ojólogo a ver que pasaba. Y tal cual dijo, mi ojo está de vacaciones, tengo un puro ojo trabajando y por algo tenemos dos. La cosa es que ahora voy los jueves a unas sesiones terapéuticas en las cuales una señora ruda (tiene hasta bigotes), entrena mi ojo, los músculos, pues ahí está la falla. Siempre me dice que mi pifia es muy seria, que no sabe como anduve tanto tiempo así y no se me presentaron problemas, ahora entiendo porque le pegué tantos abollones a la camioneta roja de Pipes. Me preocupa ella, lo que me dice, pero supongo que le pone color para que yo me motive, miren que yo de modos pedagógicos se harto. Últimamente entiendo más que nunca a Kafka, la vida es una continua sucesión de burocracias y yo en el este tiempo he estado en el cenit de ellas. Uno no deja nunca de estar en transito, siempre hay etapas que pasar, cosas por hacer y son tantas que a veces uno se olvida de que mierda quiere para su vida, porque hay tanto que hacer que al final el único objetivo o sentido es hacer lo menos posibles, evitar tramites, evitar etapas, eludir procesos, etc. Ya pasó marzo, quizás fue mucho para mí, …se me olvidó mencionar que estoy yendo al dentista?

miércoles 2 de abril de 2008

Monster Of Rock

Ayer fui con Goldberg al Monster of rock. Estuvo entrete, siempre es bueno estar con Goldberg, nos baja (o me baja a mi) la compulsividad de hablar y en eso nos complementamos bien. No me gusta hacer review sobre recitales, porque lo encuento “levantao de raja”, si porque mis conocimientos musicales son los básicos, los propios de alguien que disfruta la música más que la chucha y nada más. Sin embargo, ando con ganas de escribir hace rato y recién hoy tengo unos minutos y experiencias frescas.
El recital comenzó, para nosotros, a las 20:00 hrs con Korn. A Goldberg lo amenacé y le dije que yo era una niña y que prefería estar más lejos, pero sentada, que si quería el iba al tumulto. Finalmente Goldberg también es una niña así que acepto encantado acompañarme. A penas salió Korn le dije a Goldberg – Lo que más me gusta de este grupo es el bajo – Goldberg coincidió conmigo y me dijo que es un bajo más percusionado (o sea, puro slap). Y es imposible que uno no se entusiasme con un bajo así, es potente, se siente en el pecho, es pura energía rockerosa. Sin embargo, con Goldberg coincidimos otra vez, en que la hora para Korn se nos hizo mucho. Pasa a veces que cuando uno no conoce mucho un grupo le parecen todos los temas iguales, quizás eso pasó con Korn o quizás los tipos son repetitivos y punto. Queríamos puro ver a Ozzy y Zakk Wylde, más encima Goldberg me contó que venía con Mike Bordin uno de los bateristas que más afecto le tengo y que más encima es un pedacito de faith no more (puta que sería lindo un recital de fnm). Y salió Ozzy, o sea, primero se escuchó su voz, maldiciéndonos a todos por supuesto. Luego apareció un video que era una especie de zapping en el cual aparecía Ozzy haciendo ridiculeces, mientras personificaba algunas películas famosillas. La voz de Ozzy impecable, Bordin buenísimo, el tecladista y bajista no los cacho, pero como no me di cuenta de ellos supongo hicieron bien su pega. Zakk, es que Zakk despertó las fantasías más profundas en mi; pucha el loco seco y rico, llegaba a dar lata cuando hacia esas improvisaciones eternas. El tipo es un vikingo, el mismísimo dios tor, pero en vez del martillo con guitarra. Buen recital, buena compañía. No me gusta mucho la pista atletica porque se escucha eco, retumba el sonido en ese gimnasio que hay al lado. Solo me quedan las ganas de ser hombre y de dos metros para ser más rockera, estar metida en el tumulto y no sentada cuidando mis voluptuosidades.