jueves 4 de octubre de 2007

Hey You

Mis padres se separaron, según recuerdo, cuando tenía 13 años. No es necesario profundizar en las consecuencias que acarrea un evento como ese en la vida de un niño. No es necesario encontrar culpables tampoco, sino todo lo contrario, se trata de ver en qué medida cada uno de nosotros fue afectado. Creo que en mi caso, fue asumir un papel que no me correspondía, menos a esa edad. Sucede que me sentí responsable por la situación, en el sentido de que pensé que yo podía arreglar todo y que además, yo debía velar por el bienestar de mi padre (con él nos quedamos). Recuerdo una vez que bien inocentemente le dije a mi papá – No te preocupes, yo le haré una carta a mí mamá y ella va a volver – no sé si el recordará esto.

Esa carga (no lo digo por mi padre) la llevo hasta estos días, esa preocupación por arreglar la vida de los demás y por cuidarlos de emociones dolorosas. ¡Mala cosa esa! Si sigo así, seré una madre sobre protectora, bueno es cosa de mirar al obeso del Leche. Así es, me hago responsable de las vidas de los demás y como veo que nadie lo hace por mí (¡y es obvio si ellos no están locos!) me frustro. Mi modo de cuidar a los demás, es acercándome de un modo maternal, o sea, los quiero como son y les acepto todo (por supuesto, no todas las madres son así). Es por eso mismo, que establezco relaciones en las cuales pongo mucha energía, atención, etc. Esto lo hago con mis parejas, con amigos, mi familia, mis alumnos (cuando los tuve), etc. He descubierto que con todos ellos no tengo una relación basada en roles, sino en la amistad. Con mi papá somos como amigos, con mi mamá somos más bien amigas, mi hermano es mi mejor amigo, mi tía es una importantísima amiga para mi, mis alumnos se hicieron mis amigos (les di mi MSN, hablábamos de rock en las clases, sabía sobre sus vidas, etc.) y con mis parejas, siempre he establecido relaciones amistosas (de esas de pegarse combos). El otro día le decía a mí mamá, a quien no veía hace harto tiempo – ¡Me agota sabes, me cansa velar por el bienestar de los demás y no sentir que verdaderamente yo tengo en quien apoyarme, llorar si quiero, sentirme protegida, débil, tonta, mina po! – Le dije también que a veces necesitaba una mamá convencional, que se preocupe de cómo estoy, de si estoy comiendo o durmiendo bien, si tengo suficientes calzones, si tengo pena, etc., porque en todos los vínculos que tengo en este minuto no existe eso y si bien ya no duele, cansa. Sin embargo se, que eso no va a cambiar y si así fuera, yo no lo aceptaría porque soy orgullosa y me da lata pedir la cosas. Toda mi vida he querido roles (desde la separación más bien), quiero una mamá bien mamá para sus cosas, un pololo bien pololo para sus cosas; sin embargo, estoy segura de que si así fuera, odiará los roles. Lo que quiero es una especie de mix (pucha que es rico el mix – salado), quiero un pololo amistoso, pero que me haga sentir mina rica también. Quiero una mamá amistosa, pero que me invite a su casa a almorzar un domingo, estar echadas después y que me haga cariño en el pelo mientras me pregunta cómo me fue en la u. ¿Es esto acaso muy complejo? El otro día le decía a alguien, que mi criterio para esperar cosas de los demás, es fijándome en aquellas cosas que yo soy capaz de dar. Si soy capaz de amar de un modo amistoso, pero con los adornos que conlleva un rol, entonces por qué no esperar lo mismo del resto. Pasa el tiempo y uno descubre eso, que se van apagando este tipo de esperanzas, que así como yo tengo mi locura los demás probablemente tengan una muy distinta, entonces uno espera menos de la especie humana , pero le toma cariño y finalmente hace lo único que puede hacer, se ríe. Pese a eso, yo sigo demandándome día a día lo mejor de mí misma, porque si yo soy capaz de hacerlo (intentarlo), entonces por qué ustedes no.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

amore mio, dificil leer sn comentar algo, aunque sean puras wevas jajja...extraña la sensación al leer tu "coso", pues creo que me he sentido así siempre, por razones distintas de la vida creo que nos ha tocado contener más veces de las hemos sido contenidas, pero en fin el pasado ya es pasado, pero el futuro está al segundo después de leer y en ese tú decides qué hacer y tienes opciones, siempre las hay...una es estar clarito en lo que se es y se siente y seguir marcando el paso y la otra es hacer algo por revertir lo que ya no gusta, cansa, agota y si hay algo cierto es que mereces ser amada, contenida...yo te amo tanto y veo en ti a esa niñita chica que un día lejano al sallir de miguel de unamuno lloraba con una pena enorme y decía no te vayas naty..!!chuta lo recuerdas??, que linda!!...bueno mi guagua ese día me quedé más tiempo hasta que te calmaste y siempre en cada uno de los días de nuestras vidas juntas me quedaré el tiempo necesario para acoger a mi guagua de ese día que ahora está en un cuerpo más grande, pero que jamás ha dejado de ser mi niñita linda, esa que weviaba el Iyo en el Tabo y que luego de defenderla se cagó dela risa de mi jajja.
Besos mi amor, te amo mucho y siempre, hagas lo que hagas, yegua o no yegua..es la misma wea nomä
Te amo y aquí estoy como siempre...oye me debes el capuchino....alguien recuérdele que pague el capuchino por favor!!!
La menos puta que tú en dos días jajaj

Srta.B dijo...

Uuuuuuu esa historia es muy conmovedora anonima menos puta que yo en dos días, que se conmuevan los lectores...

Resulta que al separarse mis padres, yo pasaba las tardes sola en mi hogar, (y esta era una casa graaaaande y siniestrosa), entonces iba esta anonima dos dias menos puta que yo a acompañarme (13 años tenía yo). La cosa es que una vez, llegada la hora de partir de la anonima, yo me puse a llorar desesperadamente, no podía parar, no quería que se fuera, lloraba y hasta ganas de llorar me dan ahora que lo recuerdo. Lo curioso es que yo intentaba dejar de llorar pero no podía, la anonima me dio agua con azúcar para calmarme y yo seguía llorando. ¿Por qué? Aun me sorprende ese evento anónima...pero la conclusión es clara, te amo y no te quiero perder!!

Chuta el capuchino!!!

Eltal Ab. dijo...

aloha !

aprendí temprano a no pedirle a la gente más de lo que pueden dar... rara es la vez que alguien te regala algo sin esperar devolución, sólo que cuides de lo regalado. Parecido a la diferencia entre costo y gasto.

Parece que mi vida ha sido distinta a la tuya, ambos padres se aguantan todavía y hasta hoy me exasperan los dos a la vez. Y no tengo esa necesidad de polola-polola o amigo-amigo o padre-padre-padre.

La mayoría de nosotros hemos aguantado o generado algo como veneno por nuestras cabecitas. No sé tú, pero yo no tengo quien me lo chupe así que it's up to me y lo que tengo a mi haber. Lo regalado, lo ganado, lo conservado.

Mis viejos son re fomes, cuesta convencerlos para salir. Mi vieja es como una rata cambista y mi viejo como un burro, y ambos son bien estúpidos : su vida son los suyos. Si alguna vez tuvieron una existencia propia, anhelos y urgencias, no me enteré.

El otro día conversaba con un cabro que no miraba a los ojos, que hablaba como una radio de onda corta y no hilvanaba una conversación "cuerda". Tuvo que hacer penitencia en el grupo y recitó, fuerte y claro, el poema XV de Neruda.

Me carga el zopilote de Neruda pero te aseguro que lo último en mi cabeza era risa. Había sorpresa, mucha sorpresa.

Hay una buena canción de Bunbury, "El Viento a Favor". Tb. "Weight of the world" de Chantal Kreviazuk... "yo solía cargar el peso del mundo". Ella es en particular interesante, por su música podrías pensar que es maníacodepresivamasoquista pero no, aguanta marido hijos y causas. Pese a ser tan delicada.

Ah, otra cosa. No lo notaba, pero hay cosas que me gustaban de chico. Y hace poco obtuve la confianza para dármelas.

saludos.

javierbravoc@gmail.com dijo...

Puchas que la quiero berny¡¡¡¡¡¡ como si fuese mi hija mayor que tengo Se Llama Karla valeska ,pero no quiere verme,por tener dos hijos directo???.Incomprensible,me demando por pension alimenticia?.¡¿?¡.